En españa existen alrededor de 2.500.000 funcionarios, mas otro millon de empleados que son retribuidos directamente por la administración pública. este inmenso aparato tecnocrata deberia conllevar necesariamente la agilidad administrativa de la función pública, pero no es así. La administración española, duplicada y, en algunos casos triplicada, por mor de este engendro al que se le conoce vulgarmente como Estado de las Autonomias, implica, entre otras muchas consecuencias perniciosas, el incremento exponencial del gasto en personal; ahora, como ya he dicho, ello, no conlleva una administración rápida y especializada. ¿Donde está el fallo?.Miremos a Francia: Casi el doble de población, pero la mitad de funcionarios ¿se colapsa el pais?, la verdad es que no me parece que nuestros "amados" gabachetes, sufran un colapso administrativo digno de mención. La diferencia, es que allí, lejos de los amiguismos politicos, el funcionario, no ejerce como comisario politico, ni como líder sindical, sencillamente hace su trabajo; y les va bien.
Que la administración funciona mal es un hecho, que nadie hace nada por mejorarla también. Pongamos un ejemplo: recibo numerosos encargos profesionales para recurrir actos de la administración que mis clientes consideran lesivos, os asombrariais, la cantidad de resoluciones idénticas entre sí, pero emitidas por supuestos de hecho diferentes, alegaciones o recursos de los cuales ni siquiera se hace mención alguna al caso o a la defensa alegada, deducción: no se leen ni los escritos, si quieres vas al control jurisdiccional, es decir al contencioso-administrativo; allí nos veremos las caras. Lo que nació como una defensa del ciudadano ante las dilaciones excesivas de la administración, la obligación de resolver en plazo, se ha convertido en la violación más flagrante de la tutela adminstrativa efectiva. Consecuencia: abogados de la administración saturados de trabajo porque sus colegas no han hecho su trabajo; Corolario: justicia saturada, lo que conlleva una merma en los derechos personales y sociales de las personas. Una justicia lenta es sinónimo de injusticia, de deigualdad de indefensión...etc.
Los funcionarios, en la mayoria de los casos no son coscientes de ello; nadie les controla, nadie les pide explicaciones, les da igual.
Hoy mismamente, una funcionaria de la Administración General del Estado rehusa registrarme unas denuncias, cuando le indico que la administración es única y que da igual donde presente un escrito su obligación es darle trámite, se me pone chula y me dice que ella lo hace, pero que si se pierde no es responsabilidad suya, porque no va dirigido a nadie; otra mentira, porque he empleado un modelo oficial y allí figura la dirección general competente. Acojonante. Me retiro (sin presentar las denuncias, no sea que se "pierdan" o las "pierdan; ya no me fío) y me dirijo a otra administración; allí me dicen que para presentar denuncias a la inspección de trabajo debo identificarme, a lo que le respondo que no necesariamente, puesto que el Código Penal, permite la presentación de denuncias anónimamente; se lo recuerdo, entonces accede a tramitarlas. Son las 12 y he perdido media mañana entre colas, tráfico e inutiles. Gracias administración. En el primer caso por pocas ganas de trabajar y en el segundo por ignorancia, la administración no funciona; y no es cuestión de crear más empleo público; es cuestiómn de crear buenos funcionarios, y con el remanente construir colegios, hospitales, comedores sociales, incentivos a la empresa, parques, guarderías, ayudas a las familias numerosas, vino para todos...y lo que se os ocurra.
España tiene muchos problemas, y conviene afrontarlos, uno de ellos es la cantidad y la calidad de nuestros funcionarios.
Pd: Pido disculpas de antemano a aquellos funcionarios competentes, que seguro que los hay.


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