La liberalización del mercado energético ha abierto la guerra tendente al mantenimiento y captación de los clientes abonados a las diferentes compañias de servicios. Como cuestión colateral, en referencia al mercado laboral numerosas sociedades han crecido al amparo de esta nueva situación. Estas nuevas sociedades lo que están ofreciendo son numerosos puestos de empleo como gestor energético. Las funciones de estos nuevos puestos de trabajo, como he comentado anteriormente, es la captación de nuevos clientes, intentando conseguir que los abonados cambien de tarifa o bien de compañia de servicios energéticos. En la mayoria de los casos es a "puerta fria" y con contrato mercantil. La actual coyuntura económica provoca que, en determinados supuestos se pueda llegar al abuso en la estipulación de las condiciones de trabajo. No se piden estudios ni experiencia; algo bastante extraño cuando se está ofreciendo cuantiosos beneficios económicos.
En los últimos 7 días, 5 si no contamos sábado y domingo, he recibido 3 visitas diferentes de los denominados gestores energéticos. En fin, si ya estabamos un poco hasta los "moños" de las llamaditas a horas intempestivas de las compañias telefónicas debemos añadir las continuas visitas de los citados gestores.
En conclusión, si los abonado disponemos de la posibilidad de cambiar libremente de compañia de servicios energéticos, siendo las propias tarifas de las mismas, en cierta medida controladas por la administración...¿donde está el beneficio?.
No cambiaré de compañia hasta que me ofrezcan un servicio continuado derivado 100% de enregías renovables; de momento me mantendré fiel con la esperanza de que mejore, aunque sea un poco el servicio; con el que, dicho sea de paso no estoy del todo insatisfecho.